¿Qué dice la contraseña de ti?

¿La contraseña es solo un medio para proteger tus datos o algo más?

Hace poco, la empresa Splash Data que se dedica a la seguridad de las aplicaciones, servicios en línea y la red en general, publicó un informe de las contraseñas más usuales.

En primer lugar nos encontramos con el orden numérico: 123456, y a continuación  palabras como: password (que significa contraseña), qwerty (las primeras letras de la tecla).

¿Qué conclusión podemos sacar de todo esto?

Lo interesante es que aunque se habla mucho sobre la seguridad en la red y de los datos suyos, la gente todavía no se preocupa lo suficiente. Las estadísticas nos muestran que las contraseñas más usadas siguen siendo las mismas ya desde años atrás. La holgazanería de la gente hace que intenten ocultar la herramienta de verificación de seguridad y no presten mucha atención a los consejos de seguridad que ofrecen en las distintas páginas donde hay que registrarse. Como por ejemplo,  usar mínimo 8 letras, mayúsculas, números, símbolos, etc…

Las contraseñas más usuales son creadas de forma fácil y con una combinación básica.

En este enlace podéis leer más: http://antoniogonzalezm.es/50-contrasenas-mas-utilizadas-top-50-passwords-y-brutus-remote-password-craker/

Esto mismo se puede observar que también sucede  en el mundo de los negocios. Siguiendo los datos de un ranking hecho por Statista, una de los portales estadísticos más grandes del mundo, podemos ver que la lista de contraseñas más utilizadas no varía mucho. Nos encontramos como principales: Password1, Welcome1, P@ssword, password, Hello123, etc…

Así observamos que aunque se trata de personas con una cierta responsabilidad (los empresarios, los propietarios y los trabajadores), ellos tampoco cuidan mucho su privacidad, causando desgraciadamente un gran daño a la empresa.

La empresa LastPass ha estimado que ahora cada usuario tiene una media de 81 contraseñas distintas, frente a las 21 que había de media hace 5 años. Una buena contraseña no debería ser muy evidente y tratar que no sean parecidas a las que anteriormente se ha hecho mención. Ni tampoco es recomendable usar la fecha de cumpleaños. Y también es altamente recomendable tener contraseñas distintas para la cuenta bancaria, redes sociales y correo electrónicos, al tener en éstas cuentas importantes datos personales.

Más informaciones sobre la seguridad estan por aqui: http://blog.inerciadigital.com/2014/10/07/la-importancia-de-las-claves-seguras/

Pero hay otro grupo de contraseñas, en las que se recuerdan lugares o acontecimientos pasados o cosas personas que recuerda sobre alguna persona. Este es el tema de una investigación hecha por un periodista de New York Times, Ian Urbina. Tras una entrevista nos contó que en su opinión la mayoría de contraseñas son como los diarios – tan privados e íntimos. El origen puede llegar por una frase de motivación, ironía, la burla del jefe, etc… Los ejemplos nos muestran que los padres usaban los nombres de sus hijos – madre de su hija y padre de su hijo. Y cuando los hijos se iban de casa, los padres cambiaron las contraseñas por el nombre del perro. Otras historias cuentan que los atletas solían poner el tiempo que les gustaría conseguir en la carrera. Muy conocido es el caso de Mauricio Estrella quien ha escrito el artículo: “¿Cómo un password cambió mi vida?”, donde nos dice como hizo virguerías con su depresión post-divorcio. Pues todo se empezó con el sistema de correo electrónico, que le pedía una nueva contraseña (como cada mes) y entonces Estrella, puso como contraseña “Forgive@h3r”, que significa “perdonala” y así cada vez que escribía la contraseña, recordaba que tenía que perdonarla. Lo que le ayudó mucho y desde esta vez, siempre ponía como contraseña un nuevo desafío que quería realizar en un futuro cercano. Como por ejemplo: Quit@smoking4ever (dejar de fumar para siempre), Save4trip@thailand (la cual le motivó para ahorrar dinero para hacer un viaje a Tailandia), Sleep@before12 (para acostarse antes de las 12) y mucho más. Aqui podéis leer todo el artículo:  http://www.infordisa.com/es/como-un-password-cambio-mi-vida/ Es un buen ejemplo sobre cómo utilizar la contraseña con un valor adicional.

Las investigaciones sobre las contraseñas también nos muestran otra metodología que se sigue para poner la contraseña, como sería poner el nombre y la acción conectada con el servicio, que se presenta asi: Juanescribecorreo, Juanvadecompra, Juantienelacitaconmedico, etc.

El tema de las contraseñas es de interés para científicos de la Universidad de Ontario. Analizando más de 32 millones de contraseñas, en la que llegaron a la conclusión de que el verbo más usado es “I love” (te amo). Y lo que es aún más interesante, es que descubrieron que el número 14344 se refiere a I love you very much.

La historia favorita de Urbina también trata de amor. Es una mujer de 22 años, que creó una contraseña incluyendo el apellido de su amado. Y aunque el amor de verano se terminó, ella no cambió la contraseña. Después de 11 años el chico le escribió por un portal social y esta vez la relación tuvo éxito y se acabaron casando. Justo antes de casarse el chico preguntó a su novia si durante todo el tiempo atrás ella pensaba en él y ella le respondió que sí, que cada vez que iniciaba la sesión de su correo electrónico…

Los ejemplos puestos nos indican que una contraseña no es solo una frase sin sentido, creada para asegurar el acceso a unos datos, sino tiene muchos usos suplementarios. Como ejemplo para muchas personas, es como un mensaje secreto en la que contiene información personal o sirven como herramienta para conseguir cosas u objetivos.

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Katarzyna Pastuszko

Alumna en prácticas de Inercia Digital. Graduada en Gestion de Empresas.

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